ESCUELA INFANTIL

La escuela infantil es el primer espacio con cualidad que se va a encontrar un niño. Es su primer contacto con la arquitectura y el primer lugar en donde establece nuevas relaciones, se enfrenta a nuevos entornos y se convierte en parte de una nueva comunidad. Así pues, además de proporcionar seguridad, debe haber espacios que fomenten la socialización, la creatividad, estimulantes, con capacidad para ser modificados por el niño para que pueda crear su propio mundo (un bosque, un parque de atracciones, una biblioteca, una playa, un cine,…) y utilizando no solo volúmenes, sino jugando también con la luz y los materiales.
Debe ser un mundo a medida de los niños, pero también acorde y funcional para los educadores.
Esta propuesta de escuela infantil intenta albergar las siguientes características: flexibilidad espacial, permeabilidad, transparencia, funcionalidad, presencia de luz natural, espacios de fácil comprensión global, espacios intermedios como “vacíos” para que el niño cree su propio mundo, poli sensorialidad y relación con el entorno.

El programa se desarrolla en planta baja ocupando la gran parte de la parcela y buscando la orientación más adecuada según los diferentes usos.
La escuela se distribuye en bloques o cajas que albergan funciones específicas, buscando la luz y las conexiones visuales (entre los diferentes espacios y si es de interés, también con el exterior). La disposiciones de éstas "cajas" genera diferentes espacios intermedios, vacíos con capacidad para ser transformados por los propietarios (los niños), como la sala polivalente a la que se le añade el toque divertido con huecos circulares en paredes y techo.
El espacio de administración se concibe como una caja acristalada hacia el interior para permitir la visibilidad de los espacios para niños y de la entrada y vestíbulo.
Las aulas se agrupan por pares según las edades, con un elemento que rompe sutilmente la simetría entre ellas, la fachada sur, que permanece ajena a esa disposición pautando el ritmo exterior. Todas las aulas poseen la misma estructura de fachada que solo varía en altura.
La sala multiusos está planteada para ser un espacio polivalente y sobretodo funcional en el que predominan las conexiones, tanto visuales como espaciales.

La pendiente del terreno y la necesidad de construir un gran zócalo mediante muros de contención son factores determinantes para la elección de al menos uno de los materiales a utilizar en la construcción de la escuela: el hormigón.
Sin embargo, dejando a un lado por un momento los criterios constructivos y centrándonos en los expresivos, para la materialización del proyecto se pretende diferenciar los espacios dedicados al niño de los demás espacios mediante la utilización y confrontación de 2 materiales. Uno de ellos será el mismo hormigón visto, por su robustez, pureza y plasticidad el que albergará el espacio educativo, contrastando con la calidez, la textura y la elegancia de la madera, que será utilizada tanto en exterior como en interior para envolver el espacio de los educadores.
Cada uno de estos materiales creará su propio juego formal:
El del hormigón consistirá en realizar espacios diáfanos que enmarquen el espacio educativo y también en dar forma circular a múltiples huecos.
El de la madera residirá en crear un entramado que funcione como un tamizado visual que permita a los educadores ver sin ser vistos.
Otro material importante en el proyecto es la luz, el uso del vidrio para permitir su entrada a todos los espacios adquirirá gran relevancia.
La estructura juega un papel importante en el edificio, es participe de la forma e imagen del edificio, el muro de hormigón armado no es sólo una piel, es un elemento estructural. Y se muestra tanto al exterior como en el interior, vinculando los 2 espacios y contrastando con los acabados interiores.